Luego de tres horas de viaje llegamos a Guaduas, pueblo pequeño con clima cálido con un poco de humedad; nos estacionamos en el parque central desde allí se puede apreciar la iglesia, los vendedores de mango, las tiendas, los bares y la gobernación todo entorno a la plaza y a su estatua central.
Llueve pero es una lluvia suave y cálida, casi no se siente; las palomas de la plaza buscan alimento pero también buscan refugio, caminando vemos en una panadería dos policías decidimos acercarnos a ellos a preguntarles por el pueblo, ellos nos comentan que la persona que más saben de la historia de Guaduas es la administradora de la "Casa de la Pola" Policarpa Salavarrieta heroína de la Independencia.
Seguimos nuestro camino y en búsqueda de la sede de la Pola como es conocida por los habitantes de Guaduas, observamos que las casas tiene un toque muy colonial y las calles son empedradas; al fin llegamos a la casa de Policarpa Salavarrieta es la única con paja en el techo y con puertas y ventanas en madera rústica.
Marina León, la administradora, sale a nuestro encuentro y empieza a contarnos la historia de la casa y un poco acerca de la vida de Policarpa Salavarrieta; entramos en una de las habitaciones; hay cuadros, pinturas y el primer reloj que tuvo la cima de la iglesia, ella nos cuenta que en ese cuarto nació Policarpa.
Siguiendo con el recorrido en la siguiente habitación encontramos una cama, un baúl antiguo y un escritorio; Marina nos indica que esa fue la alcoba de la Pola durante su corta juventud. Ya terminando el recorrido está la cocina con vasijas de barro propias de la época en la que vivió Policarpa y un jardín en el centro de la casa con dos tortugas y cuadros, pinturas y afiches de la Pola "la heroína".
Hablando con Marina León nos contó que Guaduas es conocida no solo por la casa en la que vivió toda su vida Policarpa Salavarrieta, también por otros sitios que son de gran atracción para los visitantes.
Decidimos entonces salir de allí en busca de esos sitios que ella nos invitaba a conocer; caminado diez minutos desde la casa de la Pola por calles inclinadas llegamos al obelisco a la cabeza de Galán. La historia cuenta que el cuerpo de él fue desmembrado y sus partes colocadas en distintos pueblos a Guaduas le correspondió la cabeza ya que era la forma de lograr que los revolucionarios de la época no siguieran en su lucha ya que esta sería la forma de escarmiento que les darían.
Caminando un poco más por las calles algunas empedradas y otras pavimentadas llegamos a uno de los monasterios más antiguos en Colombia según Marina León este existe desde 1550 y en este momento los visitantes pueden encontrar allí una exposición de pintura.
Desde la piedra Capira o mirador oficial de Guaduas se tiene una vista amplia de los nevados: del Ruiz, Santa Isabel y Tolima; también se puede divisar el río Magdalena.
El salto de Versalles es una de las maravillas naturales de Colombia Magnolia Mahecha habitante de Guaduas cuenta que este sitio es muy visitado porque los cauces de tres ríos conocidos ocasionan cascadas con caídas de gran magnitud, además por la historia que tiene este sitio acerca de dos indígenas que murieron ahogados después del desbordamiento de los cauces.
Volviendo a la plaza central encontramos la Casa de la Cultura y la Gobernación desde estos dos sitios se planifican las ferias y fiestas que se llevan a cabo a lo largo del año en Guaduas las principales se realizan en enero y son en memoria de Policarpa Salavarrieta.
El recorrido acaba donde empezamos, pero hay que decir que aunque el viaje fue de tres horas la experiencia de conocer Guaduas es excelente; es un pueblo muy colonial donde el recuerdo de la heroína de la Independencia vive en todas y cada una de las casas, calles y sitios públicos, las personas son muy cálidas y conocen bastante acerca de la historia de su pueblo se sienten orgullosos de sus raíces. Es muy gratificante conocer más acerca de la historia y saber que Colombia tiene sitios muy bonitos y acogedores donde se puede aprender bastante.
Ya son las 6:30 p.m. y debemos volver; las calles empiezan a quedar solas y la lluvia se detiene se siente el silencio en el pueblo, se encienden los faroles de la plaza y tres horas de viaje de regreso nos esperan.

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